La realidad exterior e interior esta organizada por principios diferentes. El aprendizaje de la vida sucede entre ambas, allí se despliega nuestra creatividad. Gracias a este espacio logramos descargar tensiones; experimentar nuevas maneras de estar en el mundo; inventar soluciones originales o particulares, para resolver los desafíos que nos confrontan.
En este espacio sin interferencias exteriores la escritura creativa emerge libremente, dejando aflorar todo lo que acude a nuestro pensamiento, guiada por el placer de lo que surge, y sin juzgar. Luego vendrá el tiempo en el que reescribiremos el texto para el destinatario o el público.
Didier Anzieu habla de cinco fases principales en la creatividad literaria: El sobreogimiento interior, en el que el autor se vuelve hacia sí mismo; la percepción del material que aparece: imágenes,sueños; la combinación de éste con materiales conocidos; su composición; y finalmente su exposición al lector.
En ocasiones, el momento oportuno para la escritura es precedido por una crisis interior, que contribuye a revelar aspectos de nuestra propia capacidad creadora, insospechados hasta entonces.